La comunidad LGTBQ+ de Córdoba está de luto tras el brutal asesinato de Víctor "Vica" Monteros, un reconocido arquitecto y referente social de 44 años. Su cuerpo fue hallado el martes en su vivienda de la calle Mendoza al 300, en barrio Alberdi, en una escena que los investigadores describieron como de una violencia "extrema".
Una vida dedicada a la arquitectura y la militancia
El nombre de Vica Monteros se volvió símbolo por lo que representaba en Córdoba. Nacido en Tucumán, se había radicado en la capital cordobesa para desarrollar su carrera profesional como arquitecto, y era reconocido tanto por su trabajo como por su participación en espacios comunitarios vinculados a la diversidad.
En ese doble recorrido -profesión y militancia- su figura se había vuelto cercana para muchas personas que la describieron como alguien dedicada a sus proyectos y al acompañamiento de otras vidas.
Vica no solo se destacaba en el ámbito profesional de la arquitectura. Su nombre era sinónimo de lucha por los derechos LGBTIQ+ en Córdoba.
Entre sus hitos más recordados figura la creación de “Fuma Espuma”, el primer equipo de fútbol gay de la ciudad, un espacio que fundó para brindar contención y visibilidad a través del deporte.
Sus allegados lo definen como una persona de una bondad inquebrantable. "No le hacía mal a nadie", repitieron con dolor sus amigos en redes sociales, donde el pedido de justicia se volvió viral.
El crimen y la detención del sospechoso
El hallazgo se produjo luego de que vecinos alertaran sobre la presencia de humo en el domicilio de Monteros. Al ingresar, encontraron a la víctima sin vida, con heridas de arma blanca tanto en la espalda como en el frente. Según la investigación, el agresor habría intentado incendiar la propiedad para ocultar las pruebas, pero la rápida intervención vecinal frustró el plan.
Gracias al análisis de cámaras de seguridad y testimonios clave, la fiscalía a cargo de Guillermo González logró la detención de un hombre de 27 años. El sospechoso fue imputado por homicidio calificado por alevosía y será trasladado al penal de Bouwer. La justicia ahora busca determinar si el vínculo previo entre ambos podría sumar agravantes a la causa.
En paralelo, organizaciones y referentes LGBTIQ+ plantearon públicamente la necesidad de que la Justicia contemple si el ataque puede encuadrarse como crimen de odio, una discusión que suele emerger cuando la saña y el contexto de violencia se combinan con antecedentes de discriminación estructural.